Manual de instrucciones: breve introducción al blog.

Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.

domingo, 3 de mayo de 2026

Vos. Vos y las cosas que movés irrumpen en mi mundo. 

No importa realmente quién sos vos, 

en tanto que sos un vos que llegás y ocupás un espacio. 

Un espacio que tengo vacío, y que anhelo habitar.

"Vos" sos un concepto... 

una imagen ilusoria de turno 

que completa (brevemente) mi fantasía de cotidiano compartido,

de acompañarnos y pasar juntos el frío,

las horas, leer libros y comentar películas,

compartir recitales, pavas de mates, lecturas y recetas,

arrancar juntos las mañanas,

prepararnos la cena.

Vos. Vos y las cosas que movés irrumpen en mi mundo,

y se abren todas las ventanas de golpe,

adentro el aire se arremolina, se rompen los espejos

y la fuerza misma de la habitación vacía

me empuja frente a frente hacia mi propia soledad.