Manual de instrucciones: breve introducción al blog.

Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.

miércoles, 28 de enero de 2026

saberte cerca de mi centro,
atracción inmediata,
magnetismo espiralado
que nos envuelve 
hacia nosotras mismas...
pero a la vez saberte lejos,
distante, 
como el silencio tenso
del preámbulo de la tormenta.

sentir la ambivalencia
que se expande
en las palabras cordiales,
pero breves,
al filo del abismo.

transitar el dolor 
que se clava con tu ausencia
en el recuerdo 
del calor de tu abrazo
y de la danza singular y acompasada
de nuestros corazones rotos.



arde la calle,
arden los bosques,
arde la herida.
quiebra la tierra
el calor de incendio,
quiebra la bronca 
el saberlos necios,
duele la ignorancia,
duelen las noticias:
tanto dios dinero,
tanto vendepatria,
tanta indiferencia,
tanta hipocresía...
si parece claro
cuidar lo que es nuestro,
el agua, los pueblos,
la memoria, el suelo,
el trabajo digno,
el techo, el sustento,
la lucha conjunta
por nuestros derechos...
pero a este presente
se lo llevó el fuego.
¿a dónde van tus ojos cuando mirás las cosas?
¿en qué morfología se clava tu mirada 
cuando la tarde estalla con el calor de enero,
y el sol baña las cosas de un halo semiardiente
mientras el cielo muta en marea albiceleste?

¿a dónde va tu mente cuando pensás las cosas?
¿en qué salto te fuiste, qué giro y circunstancia
le dio a tus devenires el tiempo y la palabra
que enlaza los conceptos, transforma los sentidos
y le da movimiento a la rueda de la charla?

si todo lo que fluye a través de tu mirada
es digno de reparo y ardiente en el detalle
y tantas son las lenguas distintas que se agolpan
en tu boca despierta que todo lo relata,
¿a dónde está tu centro, a dónde está tu calma?

sábado, 17 de enero de 2026

me detengo apenas
a tomar aliento y juntar coraje,
para enfrentar miedos.

lo que creía que era
se desplomó a mis pies
como un ovillo que se deshace
conforme va cayendo.
ahora se yergue ante mí lo que es,
lo que no había visto,
lo que no quería ver.

corrido el velo,
la verdad queda expuesta y descarnada,
y la única respuesta que queda ante el dolor
es la transformación.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

el letrero era claro.
tratar con cuidado,
maniobrar sutilmente,
no romper.

igualmente ignoré los llamados de atención, todo por esa ficción, ese momento que se nos parece un poco a querernos.
un poco de vos, un poco de nosotros de nuevo...

pero así es la ilusión de encontrarnos.
volátil,
cambiante,
efímera.

frágil.

jueves, 18 de diciembre de 2025

añoro la templanza de los días buenos
cuando el tiempo era un concepto fluido,
y nos sentábamos a debatirlo con mates,
flores y dilaciones varias.

es que sí. 
las horas se nos deshacían en las manos
mientras jugábamos a ser nosotrxs, 
a cuestionarnos todo,
a perdernos en un disco de pink floyd
y reencontrarnos en lo tangible
cocinándonos unas galletitas.

las mañanas de buscarnos y charlarnos enterxs,
las bicicletas siempre listas,
las tardes de música infinita,
los amores, desamores, desacuerdos.
las charlas sinceras de contarnos sueños
y las madrugadas dormidas de atajar pesadillas.
las plantas regadas, 
la pavita y los mates,
los abrazos, el pegote y el cariño.
las risas compartidas, 
los chistes, los rituales,
los desvelos.

es que sí,
no lo sabíamos:
entre la percepción elástica del mundo
y el deambular sinuoso cotidiano
esos supieron ser los días buenos.



miércoles, 17 de diciembre de 2025

décimas de verano

canten las ranas y grillos
en tu verano de enero,
y entreaparezca en las hojas
el albor de la mañana:
sean tus ojos ventanas
por donde se arme corriente,
que los paisajes te sienten,
que te transformes en risa
que es mejor siempre la brisa
así el calor no sofoca.

sean tus tardes aireadas,
tus caminos siempre frescos,
cuente tu boca los versos
que te despierten las cosas.
que tu mirada refulja
en el detalle profundo
y que las cosas del mundo
te muestren su cara buena:
sea tu enero caricia
que de sosiego a las penas.


jueves, 11 de diciembre de 2025

a veces nos asomamos a nosotras mismas.
son momentos de claridad:
mientras desenredamos los hilos de la esencia
vaciamos sobre la mesa todos los cajones
y clasificamos lo que elegimos guardar
y lo que dejamos ir.

es cierto que no siempre es fácil. 
a veces la maraña es tanta 
que no deja pasar mucha luz,
y en la oscuridad las cosas se complican.
otras, el discernimiento no es tan preciso
y se nos mezcla todo lo que somos 
con lo que supimos ser.

es que asomarnos a nosotras mismas
y desenredar madejas,
vaciarnos y volvernos a ordenar
(o por lo menos intentarlo)
ya es un gesto de coraje en sí mismo,
y en esos momentos de caos
entra un poco más de calma
cuando nos recordamos
que estamos juntas.

domingo, 7 de diciembre de 2025

él mira las cosas cual si se tratara
de viejas amigas
que vienen y van por los años,
que juntan historias perdidas
y le hace sentido seguir a su lado
porque entre recuerdos se siente tranquilo.

él mira el detalle con ojos atentos,
las cosas le extienden su esencia más simple
y él juega y observa e inventa sentidos,
explora y contempla, comprende y entiende:
por eso las cosas le toman cariño. 

jueves, 4 de diciembre de 2025

estoy cansada.
siempre lo mismo, 
el mismo biribiri mental 
que me frena.
el sutil socavado de cabeza 
que me desgarra las ideas.
¿qué sentido tiene seguir cargando 
todas estas emociones si me aplastan?

quisiera convertirlas en polvo 
y dejarlas ir un día de viento fuerte,
de ese que asusta pero libera.

ah, si pudiera ser de verdad un alma libre
y ponerle por fin palabras
a eso que quiero decir 
y se me ahoga en lágrimas:
no me creo capaz de ser amada.

y quiero ser honesta,
quiero gritar con todo el cuerpo
que me siento sola,
que me siento triste, 
que me siento intensa,
que me arde el cora,
que me rompo fácil,
que me incendio toda,
que el amor es frágil,
que el dolor se atora
y que el tiempo sigue
y me genera angustia.
y ya estoy tan harta
de lidiar con esto,
de ser siempre duda,
de ser siempre menos...

pero estoy cansada,
y ni siquiera puedo.