Hoy, mientras leía apuntes de historia, me di cuenta de varias cosas:
Que leyendo algunas síntesis primero y después el texto del autor, los conceptos me quedan mejor.
Que no sirve de nada leer la noche anterior.
Que tengo memoria visual.
Que si hablás por teléfono no podés leer
(pero que si te quedás callado, es como si no estuvieras solo).Que quiero quedarme callada más seguido.
Que quiero compartir el silencio.
Que mañana me va a ir maaaal jajajaja
Que necesito un cambiecito
(o un cambito, como dice la mamá de Flor).Que pensar en todo esto no tiene mucho que ver con el
Quatroccento.Que, igualmente, valoro más una charla que un exámen.
Que mejor, en vez de seguir escribiendo, me voy a seguir leyendo.
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Los más pequeños e insignificantes (o no tanto) descubrimientos se hacen en una noche de estudio...