cuatro pavas son las que ya se convirtieron en vapor por no bajar a tiempo.
-a tiempo- y dale con el tiempo.
es que se mete en los huesos, rigidiza todas las articulaciones y sentimientos.
a tiempo.
¿qué es a tiempo? ¿cuál es el momento justo?
¿cómo atreverme a saltar si tus ojos tajantes son el abismo?
me observás. me observás mientras me retuerzo y sangro.
tu mirada se replica en todas las miradas, inquisidoras, fijas, constantes.
no pestañeás, mientras me devano los sesos tratando de vencerte.
no existís - pero tu corazón mecánico sigue latiendo desde el hielo.
Manual de instrucciones: breve introducción al blog.
Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.
sábado, 28 de julio de 2018
las gotas caen rítmicamente sobre las chapas de la habitación.
el frío recorre mis brazos y mi cuello, deteniéndose sobre cada sector de piel desnuda.
pensamientos desolados, exiliados de su propia herrumbe.
¿cuál es la mínima posibilidad de coincidencia?
¿en qué ínfimo mundo nuestra existencia es mutua?
matar o morir.
vos matás mis ganas, yo muero en la incompletitud del deseo.
ciclo contínuo.
salir.
el frío recorre mis brazos y mi cuello, deteniéndose sobre cada sector de piel desnuda.
pensamientos desolados, exiliados de su propia herrumbe.
¿cuál es la mínima posibilidad de coincidencia?
¿en qué ínfimo mundo nuestra existencia es mutua?
matar o morir.
vos matás mis ganas, yo muero en la incompletitud del deseo.
ciclo contínuo.
salir.
martes, 3 de julio de 2018
el vino aflora las palabras y el sentido,
y la piel se tensa, se crispa, se hace músculo a punto de saltar.
los ojos se separan, se entrecruzan y observan, fijos, a la nada,
mientras la boca se seca y pide más.
el tiempo es inelástico, como siempre,
las caricias vacuas, como siempre,
tu presencia se desvanece, como siempre,
como todo, como nada.
los acordes se desarman
la realidad se vuelve frutal,
la uva invade hasta tu silencio...
y la piel se tensa, se crispa, se hace músculo a punto de saltar.
los ojos se separan, se entrecruzan y observan, fijos, a la nada,
mientras la boca se seca y pide más.
el tiempo es inelástico, como siempre,
las caricias vacuas, como siempre,
tu presencia se desvanece, como siempre,
como todo, como nada.
los acordes se desarman
la realidad se vuelve frutal,
la uva invade hasta tu silencio...
miércoles, 20 de septiembre de 2017
chau
tu música, tu mirada fija,
tu sonrisa, tus silencios,
tu brillo, tus gestos, tus abrazos,
tus suspiros, tus quejas,
tus aplausos, tus risas,
tu cordillera fría,
tu sensibilidad hermosa,
tu histeria, tus cegueras,
tus mambos, tus histerias,
vayansé a la concha de tu hermana
(digo, estem...)
se disuelven en el tiempo
porque ya no existen más que en un mar de vacío
flotando sin sentido en la memoria.
tu sonrisa, tus silencios,
tu brillo, tus gestos, tus abrazos,
tus suspiros, tus quejas,
tus aplausos, tus risas,
tu cordillera fría,
tu sensibilidad hermosa,
tu histeria, tus cegueras,
tus mambos, tus histerias,
tus besos, tus caricias
todos juntos, todos(digo, estem...)
se disuelven en el tiempo
porque ya no existen más que en un mar de vacío
flotando sin sentido en la memoria.
viernes, 8 de septiembre de 2017
al oído
cien sienes que se anudan en tu nombre,
cien ojos que te miran en silencio,
cien bocas que te besan en tu sombra,
cien manos que te buscan entre sueños.
soy yo, soy vos, soy ellas, soy escarcha,
soy filo, dientes, lluvias, gubias, truenos
sos desesperación, muralla, intento,
sos calma y calidez tras la tormenta.
me mirás, tambaleo, viento drástico
que mezcla sensaciones y que agita
las vibraciones bruscas de tu acústica.
te miro, me mareo, siento vértigo
de asomarme en alturas infinitas
a la ventana arisca de tu música.
cien sienes que se anudan en tu nombre,
cien ojos que te miran en silencio,
cien bocas que te besan en tu sombra,
cien manos que te buscan entre sueños.
soy yo, soy vos, soy ellas, soy escarcha,
soy filo, dientes, lluvias, gubias, truenos
sos desesperación, muralla, intento,
sos calma y calidez tras la tormenta.
me mirás, tambaleo, viento drástico
que mezcla sensaciones y que agita
las vibraciones bruscas de tu acústica.
te miro, me mareo, siento vértigo
de asomarme en alturas infinitas
a la ventana arisca de tu música.
de tu sombra más oscura nace el brillo
de las cosas que circulan.
vive, fluye, nace, salta,
viaja, sueña, corre, exhala,
sigue siguiendo la espera,
espera esperando la primavera;
nace naciendo la duda,
duda dudando el amor...
y si es pasión, y si es locura,
y si es amarilla la luna,
y si es sonrisa, velero, estrella,
las caravanas del viento y sur
entonces vos volás de ternura,
y las hamacas brillan niñez,
sigue siguiendo la caradura,
nace naciendo la timidez,
espera y guarda la primavera
en un saquito verde de te
pa' convidarte cuando esté fresco,
pa' que te acuerdes de lo que es
y le convides de cara al viento
una sonrisa, una flor, tu piel.
de las cosas que circulan.
vive, fluye, nace, salta,
viaja, sueña, corre, exhala,
sigue siguiendo la espera,
espera esperando la primavera;
nace naciendo la duda,
duda dudando el amor...
y si es pasión, y si es locura,
y si es amarilla la luna,
y si es sonrisa, velero, estrella,
las caravanas del viento y sur
entonces vos volás de ternura,
y las hamacas brillan niñez,
sigue siguiendo la caradura,
nace naciendo la timidez,
espera y guarda la primavera
en un saquito verde de te
pa' convidarte cuando esté fresco,
pa' que te acuerdes de lo que es
y le convides de cara al viento
una sonrisa, una flor, tu piel.
viernes, 12 de mayo de 2017
Llueve.
Es otoño, y en el piso la ropa se mezcla con las hojas.
Papeles con listas de tareas incumplidas. Ex-tazas de café. La cama sin hacer.
Hace frío. Siempre hace frío en este lado de la casa.
Me envuelve el caos.
Cierro los ojos, se agudizan los sentidos.
¿Qué percibo?
El sonido de las gotas que caen se mezclan con la presión de las teclas bajo mis dedos. Fluyen. Aquello que los traba ya no existe con los ojos cerrados.
Lo que me rodea desaparece y se vuelve oscuridad, se vuelve vacío imaginario. Se vuelve aire. Sigo tipeando y de a poco pierdo la referencia de lo que escribo.
Inhalo una porción de afueridad que ingresa, y se invade de mí. Exhalo, y mis partículas (o las que supieron serlo) se dispersan y adhieren a las listas, a la ropa, a la suciedad de las tazas, se meten en sábanas, se acumulan y me acechan.
Y así, con cada respiración una porción de abstracción se rodea de hastío.
Dicen que lo externo es reflejo de nosotros mismos.
Quizás el desorden es un pedido inconsciente de auxilio.
La taza se vuelca sobre las listas. La tinta se corre, la ropa se moja, las células se hacen gotas que recorren el cuarto.
Abro los ojos.
Percibo todo, menos a mí misma.
Es otoño, y en el piso la ropa se mezcla con las hojas.
Papeles con listas de tareas incumplidas. Ex-tazas de café. La cama sin hacer.
Hace frío. Siempre hace frío en este lado de la casa.
Me envuelve el caos.
Cierro los ojos, se agudizan los sentidos.
¿Qué percibo?
El sonido de las gotas que caen se mezclan con la presión de las teclas bajo mis dedos. Fluyen. Aquello que los traba ya no existe con los ojos cerrados.
Lo que me rodea desaparece y se vuelve oscuridad, se vuelve vacío imaginario. Se vuelve aire. Sigo tipeando y de a poco pierdo la referencia de lo que escribo.
Inhalo una porción de afueridad que ingresa, y se invade de mí. Exhalo, y mis partículas (o las que supieron serlo) se dispersan y adhieren a las listas, a la ropa, a la suciedad de las tazas, se meten en sábanas, se acumulan y me acechan.
Y así, con cada respiración una porción de abstracción se rodea de hastío.
Dicen que lo externo es reflejo de nosotros mismos.
Quizás el desorden es un pedido inconsciente de auxilio.
La taza se vuelca sobre las listas. La tinta se corre, la ropa se moja, las células se hacen gotas que recorren el cuarto.
Abro los ojos.
Percibo todo, menos a mí misma.
lunes, 23 de enero de 2017
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