deseo escondido,
me mareo la suavidad firme de tu tacto
y tu lengua, que embeleza mis certezas.
calma compartida...
instante etéreo que se prolonga entre nosotros,
se esconde en el abrazo,
anida en el silencio
y tiñe cada cosa que ven tus ojos cuando miran,
también callados, siempre tuyos...
ficción de cercanía que nos sorprende juntos aunque lejos,
cerca los corazones pero mudos
porque ya no queda más para decirnos.
y sin embargo, en este frágil pero sencillo devenir existimos.
pende el juego de un hilo de cascabeles nítidos
donde el brillo de niño chispea en cada risa,
como un clima de ensueño de tardes otoñales
de horas frescas y eternas, sin agendas ni prisa.
juega el sol en tu pelo, se hace punzada cálida
que cosquillea al cuerpo y despierta las ganas,
y te envuelve el momento, sutil reminiscencia
que diluye el torrente de inquietudes mundanas.
ojalá que la brisa y la risa, aunque breves,
persistan y horaden en pura iridiscencia
este gris rutinario, esta monotonía;
que tus ojos de niño invadan tus pupilas,
que consuman tus miedos en esa incandescencia
y seas pleno de albores hasta el fin de tus días.
marea, ¿habrá
un instante en que quizás
halles la calma?
calla el viento.
las olas detenidas
¿son ilusiones?
los pensamientos
son como el océano:
nunca sosiegan.
introspecciones
que estan en movimiento
como las aguas.
pasa un instante
como una pincelada
que atardece
somos recuerdos
ordenados en líneas
que une el tiempo
formas, detalles,
impregnados de imagen
vamos siéndonos.
Soy verso, soy fugaz, soy imprevisto
Pero a la vez siguiendo una estructura
Que si por fin se libra de armaduras
Se deslumbra y colorea cuando existo.
Soy té, lío, tormenta y sol, cordura
Que se enreda en el curso del futuro
Intentando en el medio del apuro
Hallar la solución con mas premura.
También soy fuego, impulso, resistencia,
Fuerza, potencia, rayo que proyecta
Y tira de mis riendas con ternura.
¿Qué será lo que mueva mi existencia
Cuando no es necesario ser perfecta,
En los momentos solos de amargura?
Se cae de los vértices del tiempo;
Planea, sostenida en los segundos
Con movimientos suaves, bien medidos.
Aplomo de quien sabe ver el mundo.
Lo simple es enemigo del futuro;
En tanto, cuando habita en los instantes
El vértigo de las contemplaciones,
Se diluye y extiende, fascinante.
Comprende en la quietud de la mirada
Posada en el detalle, en los colores,
En los mínimos cambios de la esencia;
Tejiendo los contornos con los ojos,
Siguiendo cada marca, cada vínculo...
La trama se sumerge en la existencia.