Manual de instrucciones: breve introducción al blog.

Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.

jueves, 18 de diciembre de 2025

añoro la templanza de los días buenos
cuando el tiempo era un concepto fluido,
y nos sentábamos a debatirlo con mates,
flores y dilaciones varias.

es que sí. 
las horas se nos deshacían en las manos
mientras jugábamos a ser nosotrxs, 
a cuestionarnos todo,
a perdernos en un disco de pink floyd
y reencontrarnos en lo tangible
cocinándonos unas galletitas.

las mañanas de buscarnos y charlarnos enterxs,
las bicicletas siempre listas,
las tardes de música infinita,
los amores, desamores, desacuerdos.
las charlas sinceras de contarnos sueños
y las madrugadas dormidas de atajar pesadillas.
las plantas regadas, 
la pavita y los mates,
los abrazos, el pegote y el cariño.
las risas compartidas, 
los chistes, los rituales,
los desvelos.

es que sí,
no lo sabíamos:
entre la percepción elástica del mundo
y el deambular sinuoso cotidiano
esos supieron ser los días buenos.



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