Manual de instrucciones: breve introducción al blog.

Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.

jueves, 11 de diciembre de 2025

a veces nos asomamos a nosotras mismas.
son momentos de claridad:
mientras desenredamos los hilos de la esencia
vaciamos sobre la mesa todos los cajones
y clasificamos lo que elegimos guardar
y lo que dejamos ir.

es cierto que no siempre es fácil. 
a veces la maraña es tanta 
que no deja pasar mucha luz,
y en la oscuridad las cosas se complican.
otras, el discernimiento no es tan preciso
y se nos mezcla todo lo que somos 
con lo que supimos ser.

es que asomarnos a nosotras mismas
y desenredar madejas,
vaciarnos y volvernos a ordenar
(o por lo menos intentarlo)
ya es un gesto de coraje en sí mismo,
y en esos momentos de caos
entra un poco más de calma
cuando nos recordamos
que estamos juntas.

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