Manual de instrucciones: breve introducción al blog.

Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.

viernes, 4 de agosto de 2023

Tensemos la mirada
Hasta la raiz misma
De nuestro conflicto.

Mirémonos de frente.
Viremos el espejo
Hacia nuestros miedos. 

Busquemos en la angustia.
Rescatemos los indicios
De lo que seremos.

sábado, 22 de julio de 2023

 

Te amé.
Recorrí tus fragmentos,
Miré a través de cada poro,
Cada marca en tu piel.
Y en tus pupilas solo quedaba
lo irremediable,
distancia de los centros,
entre nosotros un desierto.

Te amé.
Abracé tus silencios,
Me deshice en tu breve calidez.
Ilusión de cercanía, 
Ficción atemporal entre tus brazos.

Te amé.
Me aprendí tus gestos.
Tus miradas.
Tus reflejos.
Me busqué a tu lado,
Sin efecto.
Y de tanto amarte pasé de mí,
Intrincada, confusa.
Enrevesada en el deseo.
Perdida en el laberinto eterno de tu eco.



sábado, 18 de febrero de 2023

tantas risas compartimos

tantos soles que supimos ver caer

tantos besos que nos dimos

tantas chances que tuvimos de aprender a querernos


y vos, qué pensás?

y vos, en qué pensás?

y vos... en qué pensas segundos antes de dormirte?


y vos, qué extrañás?

y vos, de qué te extrañás?

y vos... qué te extrañás cuando te digo que te extraño


en los mínimos detalles cotidianos 

de contarnos los azares más triviales

y abrazarnos en lo bueno y en lo malo.

jugando y tensando más los hilos de lo incierto

compartiendo las miradas y los besos

y flotando en el vacío en la mañana


pero es preciso atravesar esta tormenta

para que el sol vuelva a salir

lunes, 14 de noviembre de 2022

sin voz,
sin son,
sin brújula,
sin eco
(sonoro compañero de la música).

sin tacc.
sin más.
sintéticos placeres
de lo minimalista en esta época.

sin sal,
sin cal,
sin mágicas recetas
que nos salven del abismo
y nos resuelvan. 

sin vos,
sin tos,
sin síntomas fatales,
sin ánimo de nuevas epidemias.

sin fin,
simples,
si somos sinfonías
que a veces no se encuentran en sus síncopas.

sin sol,
sin dios,
sincrónico,
sintáctico enhebrar de lo sinéctico,
tedioso sincretismo de los días.



la sombra del tilo, el aroma de las flores, las fresias de la abuela, 
la lavanda.
el mar y sus amaneceres, la risa genuina, los chistes compinches,
no las cosquillas.
las charlas sinceras, la creación conjunta, la complicidad de conocernos,
los amigos.
los comienzos:
amo los comienzos de las cosas donde todo es potencia y energía.
los paisajes:
los ojos se me pierden en detalles, colores planos líneas y armonía.
la tinta que fluye, el papel y el lápiz y el ruidito de su trazo.
los raptos creativos, la tinta y el poder de lo no domesticado.
explorar los momentos, 
las pausas, los espejos que reflejen las verdades a los ojos
que buscan encontrarlas.
las comunicaciones necesarias,
que no llenen vacíos sino que sean libres y sinceras,
palabras ciertas.
caminar siempre juntas:
la confianza de vivir acompañándonos y enfrentando nuestros miedos,
caminando a ciegas.
cuestionarnos:
destejiéndonos la urdimbre de la esencia para trenzar algo genuino y nuevo
con las mismas hebras.
en este abismo, en este vórtice complejo
la paz está en la entrega.

viernes, 11 de noviembre de 2022

Se desprenden, se deshacen los rituales.
Las caricias, las miradas, los espejos...
y como si fueran simples trapos viejos
se desgarran los destinos potenciales.

Los sentidos ya carecen de palabras,
las palabras se nos traban en los besos,
con las lenguas que se anudan, se confunden
esos nudos que se atan a la nada.

Ya no se qué es lo que aferro al abrazarte.
Me despierto y veo el éter desmayarse
en el vértigo de todo lo que fuimos.

El silencio y el dolor lento devienen,
y me arrojo a este vaivén que me sostiene,
la marea de las cosas, y el olvido.



 silencio.

preámbulo forzoso de tormenta

donde se precipita lo no dicho.


mareo.

cadencia defectuosa de lo abstracto,

infierno inteligible y engorroso.


perfecto.

patrón que muere inerte e ilusorio,

ficción de destrrucción que nos ataca.


argucia.

espada que se clava en lo inconciente.

detiene, frena, estorba y nos recluye

en tu espiral de odio y amargura.

viernes, 12 de agosto de 2022

Juego

a través de la pantalla los poetas,

decadentes, en el siglo equivocado,

se preguntan por cuestiones del pasado

como simples cotidianos menesteres.


la fortuna y el amor les son vedados,

impactando en una errática existencia

que a pesar de sus simpáticas creencias

se desborda con su afán de escepticismo.


¿detendrán alguna vez su andar penoso?

¿en algún fugaz error escandaloso

les será otorgado un cálido destino?


tras los días de penuria y de fracaso

ya vacíos, y en el borde del ocaso

se derraman los poetas, abatidos.





lunes, 8 de agosto de 2022

se desprenden los pétalos.

en una última caricia caen,

suaves, con la delicadeza de la mañana.

los dejo ir, contemplándolos,

con sus bordes difusos

bajo la luz mortecina

mientras me desenredo,

maraña de pelo y pensamientos

 que cede entre mis dedos

y deja deslizar dificultosamente una idea

que se abre paso y se convierte 

en la certeza de tus labios 

que ya no me besan,

en el silencio tus ojos, 

que nunca me amaron.


cae otro pétalo,

tras una breve danza 

se desmaya,

y con un lánguido rastro 

deviene.



jueves, 4 de agosto de 2022

comenzó buscandolo en las bibliotecas.
repasó los laberintos de estanterías revisando libro por libro,
cubierta por cubierta. 
pero en el amor no hay nada escrito. 
lo buscó en los fanzines, en las calles, 
en los afiches. 
pero el amor no se anuncia.
indagó en agendas, billetes, pasajes....
pero el amor no es moneda de cambio.
lo rastreó en ordenadores, celulares, tablets...
pero el amor no puede programarse.
el poeta se sentó a descansar.
el útimo sol se desvanece,
y desahuciado, se envuelve en una manta y se echa a dormir.
al salir la luna, con la primera estrella, el amor decide salir de su escondite. estira las piernas, se incorpora y comienza su danza-paseo por las calles, azarosa, fluida, impredecible. como una ventisca, se dispersa por los empedrados, en forma de flor, calor, beso, caricia, dejándose acurrucar por algunos que apenas se percatan. 
el amor no se busca. se encuentra.