me gusta cuando madrugamos, porque nos llevamos bien. te preparo un té, intercambiamos palabras, compartimos frío. es cierto que por lo general vos te despertás, y yo seguí de largo... pero es una buena combinación, porque te llamo si te quedás dormida, y cuando llegás del colegio me despertás vos.
la capital de tailandia? esperá que buscamos... sí, bangkok. noruega? oslo. suecia... estocolmo.
confieso que me gusta verte feliz, aunque eso signifique escucharte explicarme, emocionada, la formación de los aminoácidos y aminopéptidos.
de bélgica? bruselas... como los repollitos... como cortázar... como la tía amalia...
Manual de instrucciones: breve introducción al blog.
Hola, bienvenide.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.
Si llegaste acá por pura casualidad, quedate, pasá. Te cebo un mate mientras te explico cómo interpretar el desorden ordenado (sí, mi cabeza piensa que eso es, en alguna escala, orden) que anida en este blog.
No hay función apelativa. Quedate si querés. Yo te invito, pero podés decir que no. Lo que sigue son sólo palabras sueltas. Propias, y ajenas.
Tomá un mate. Y si no te gusta, un té. Y si no querés, un vaso de agua. Y una galletita. Si te vas, sin mirar nada, por lo menos no te llevás el estómago vacío.
domingo, 10 de julio de 2011
jueves, 7 de julio de 2011
miércoles, 29 de junio de 2011
Nuestro miedo más profundo es no estar a la altura. Nuestro miedo más profundo es que somos muy poderosos. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que nos asusta.
Nos preguntamos ¿quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso, extraordinario? Más bien, la pregunta a formular es ¿quién eres tú para no serlo?
El disminuirse no le sirve al mundo. No hay sabiduría en encogerse para que otros no se sientan inseguros cerca de uno. Todos nacimos para brillar, como todos los niños. No está en algunos de nosotros, está en todo el mundo. Y al dejar que nuestra propia luz brille inconscientemente permitimos que otros hagan lo mismo. Al ser liberados de nuestro propio miedo nuestra presencia automáticamente libera a otros.
Nelson Mandela
sábado, 25 de junio de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
Hoy se me rompió el último vaso limpio.
La desprolijidad está de punta a punta, y me envuelve y me consume y me sumerge y me acapara, y me sofoca, y el aroma a miel llena la casa con su dulce pero pegotosa existencia, cubriendo cada espacio desde los cuadros del panal a mis narinas, y me envuelve y me consume y me sumerge, y me acapara, y me sofoca, y ya no queda aire puro en la cocina, ni en la mesa del comedor, donde ya no es posible poner nada más por peligro de quedar para siempre en esa trampa dorada de la miel.
Nos miramos, y sin decir nada nos sabemos envueltos, consumidos y sofocados por esta atmósfera densa de resignación, y nos paseamos por la casa esquivando, escapando quizás, buscando los cuartos con más aire, hasta que con tácito acuerdo nos fuimos desplazando, mezclando los libros con platos y vasos, y un poco de arroz y un apunte de freud, debajo de un cuchillo, y cenamos en la biblioteca.
jueves, 23 de junio de 2011
viernes, 17 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
domingo, 12 de junio de 2011
Se deslizan, como gotas, hasta aterrizar en la incertidumbre.
Se dejan llevar, jugueteando van marcando su camino.
Caen y caen, a veces más espesos, otras más ligeros; algunos con rumbo único y otros que se bifurcan, van dejando su húmedo rastro fatal.
Quisiera por un momento poder sentir silencio. Por un momento poder impedir algunos senderos, reducir la incertidumbre... detener la circulación de pensamientos...
Pero las aguas no están para piquete de neuronas.
Se dejan llevar, jugueteando van marcando su camino.
Caen y caen, a veces más espesos, otras más ligeros; algunos con rumbo único y otros que se bifurcan, van dejando su húmedo rastro fatal.
Quisiera por un momento poder sentir silencio. Por un momento poder impedir algunos senderos, reducir la incertidumbre... detener la circulación de pensamientos...
Pero las aguas no están para piquete de neuronas.
viernes, 10 de junio de 2011
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